Pierde el miedo a emprender. ¡Aquí van nuestros consejos!

Si ya te has cansado de no poder fijar tus propios horarios y objetivos, de estar bajo las órdenes de otra persona o si no encuentras un sitio que refleje por completo tu idea de un buen negocio, quizá hayas pensado en abrir uno propio.

Todos en algún momento hemos tenido el impulso de ser nuestro propio jefe; si tienes las ganas, las ideas y hasta has mirado el sitio dónde te gustaría que estuviese tu negocio, ¿qué más te hace falta?

“Este no es el momento”, “voy a esperar a que las condiciones mejoren”, “no estoy seguro del todo”… Son las frases que más se oyen en gente que todavía no ha dado el paso decisivo y lo único que les hace falta es vencer el miedo.

Llamémoslo miedo al fracaso, miedo al éxito y que tu vida cambie por completo, miedo a la competencia, a no ser capaz de “dar la talla”, miedo a equivocarse o miedo en general. No tener jefes detrás, significa asumir tú el control, tanto los éxitos como los fracasos.

A todos nos cuesta abandonar la zona de confort, el miedo a veces actúa como lastre en muchos casos. Es una emoción en principio adaptativa, pero se convierte en lo contrario cuando esas emociones nos impiden progresar, debido a que creemos en amenazas irreales.

Muchas de las frases anteriores solo existen dentro de nuestra mente como excusa para no saltar sin red. Si en vez de usar el miedo interno como lastre, lo usamos para impulsarnos, no tendremos freno.

El truco de toda esa gente que ha sido capaz de saltar al otro lado, no es dejar atrás el miedo, sino ser consciente de él y dominarlo. Darnos cuenta de que solo está en nuestra cabeza. Con un par de trucos, serás capaz de dejar atrás todo aquello que te impide emprender.

1- Trata al miedo como se merece. Cuando oímos la palabra fracaso nos ponemos a temblar sin remedio como si de una película de terror se tratase. Los grandes triunfadores convierten la palabra «fracaso» en resultado. No se trata de un final de película donde el protagonista pierde, sino de una ocasión para crecer. Los fallos, realmente, son lecciones que nos enseñan la forma incorrecta de hacer las cosas, quizá a la siguiente encontremos la correcta, nunca lo sabremos si no lo intentamos.

2- No darle tanta importancia a ciertas cosas. ¿Qué es lo peor que te puede pasar si lo intentas? ¿Tener que volver a dónde ya estás? Cualquier tipo de resultado se convertirá en un aprendizaje.

3- La competencia es un pilar importante y no algo de lo que tenga que huir o escapar. Si no tuviésemos competencia probablemente nos quedaríamos estancados y no estaríamos obligados a progresar y avanzar. En vez de intentar hacer lo mismo de mejor manera, ¿por qué no intentamos hacer algo único? Cada uno de nosotros es diferente, ve las cosas de manera diferente y trabaja también de manera diferente. Deja que eso se refleje en tu negocio.

4- Si tuvieses la capacidad de ver el futuro, serías vidente, conque no te adelantes a los resultados y mucho menos des estos pensamientos como inevitablemente verdaderos. El creer que vamos a fallar nos impide ver situaciones que justamente nos podrían dar el triunfo.

5- Los errores no son algo negativo. En esta sociedad y desde que somos pequeños nos castigan si cometemos errores, pero el aprendizaje de “ensayo-error” es uno de los más potentes que existe.

6- Piensa por ti mismo. Muchas veces nos dejamos vencer por el miedo que arrastran los demás y lo hacemos nuestro. El que alguien haya intentado lo mismo que tú no significa que te vaya a pasar lo mismo.

7- La estabilidad no existe nunca. Si tienes miedo a cambiar fíjate en los filósofos griegos: «nadie nos asegura que el sol vaya a salir mañana”. Frase totalmente cierta, nadie puede asegurarte que mañana tengas las mismas condiciones.

8- Hoy es el mejor día para todo. Así de simple, no dejes algo que puedas hacer hoy para mañana cuando este no le está asegurado a nadie. Hazte dueño de tu presente y tus deseos y serás el dueño de tu vida.

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